Dr. Florencio Vicente Castro

Catedrático de Psicología. Badajoz; Académico de Número de la Academia Internacional de Psicología. Sillón nº 19. «Ángel Riviere»

Presidente de la Asociación Nacional de Psicología de la Infancia, Adolescencia, Mayores y Discapacidad (INFAD) Ha organizado más de 25 congresos de esta Asociación, 27 Jornadas de Integración y 14 Congresos Hispano Luso de Mayores.

Ha sido secretario General de la UEX y 23 años Director del Dpto. de Psicología

Ha sido el coordinador de los Programas de Doctorado internacionales del Departamento de Psicología. Dentro del mismo ha dirigido más de 270 tesis doctorales. Ha publicado igualmente más de 50 libros y un centenar de artículos científicos, varios en revistas internacionales.

Es el director de la revista Revista Internacional de Psicología del Desarrollo y la Educación. Infad: Revista de Psicología. Editada desde 1998.

Su principal línea de investigación: «Psicología del desarrollo»; «Psicología Positiva»

Colaborador en varias universidades nacionales e internacionales

VIVIR ES CAMBIAR: LUZ EN LA OSCURIDAD, APORTACIÓN DEL INVESTIGADOR

Resumen

Nuestra intervención se basa en la influencia que el investigador-profesor tiene en la transmisión de sus hallazgos en una sociedad cambiante. Importa, quizás más, cómo se enseña que lo que enseña. Convence y hace discípulos. Para ello debe tener devoción por los conocimientos, trabajarlos, sentirse fuerte ante ellos, confiar en él mismo, no ser convencional, ser innovador, crear algo nuevo y positivo y ser luz en la duda para ofrecer certezas. Dudar es el principio de la búsqueda de la certeza. ¿Cómo hacerlo? En esta sociedad de hoy, tan cambiante y veloz, inundar de información a los alumnos, no es ayudarles a crear en ellos mentes pensantes. En esta sociedad de hoy, el conocimiento débil, rápido e inmediato está a nuestro alcance a través de Internet y de las Redes Sociales, pero estas debilitan las certezas, el rigor, las habilidades para la relación social y los intercambios personales ricos del mundo serio científico y social. Seguramente en esta sociedad actual no sea tan importante saber resolver problemas, cómo saber qué problemas debemos resolver. El pensador crítico desarrolla habilidades y valores que le permiten estar evaluando y auto evaluándose para construir nuevos aprendizajes, dar solución a las dificultades encontradas y proponer alternativas, ser luz en las sombras. El interrogante es: ¿Cómo ser luz en la oscuridad?

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